
🙋 Cuando no te ponen en tu sitio (laboralmente hablando) 🙋
Cuando comencé a trabajar, una de mis tareas era archivar.
Y me parecía bien.
Porque mientras archivaba, observaba, aprendía, me empapaba de cómo funcionaban las cosas.
Con el tiempo, crecí profesionalmente, me formé, adquirí experiencia…
y llegué a ocupar puestos de mayor responsabilidad.
Pero algo no cambió: también seguía archivando.
No porque no supiera hacerlo, sino porque nadie se había parado a pensar que mi tiempo y mis capacidades podían aportar más valor en otro lugar.
Y eso no solo ocurre al principio.
Cuando lideraba equipos: tenía la responsabilidad, pero no el poder de decisión.
Otra forma, más sutil, de no ponerte en tu sitio.
De confiarte las tareas, pero no la voz.
Y ahí entendí algo importante:
👉 No se trata de creerte más que nadie.
👉 Se trata de que cada persona esté donde realmente puede aportar.
Cuando las empresas no colocan a la gente en su sitio, no solo desaprovechan talento… también desmotivan.
Y cuando un profesional deja de sentirse útil, poco a poco deja de brillar.
Por eso, si tienes personas a tu cargo: míralas, escúchalas, confía en ellas.
Y si eres tú quien siente que no está en el sitio adecuado, hazte oír.
Porque el trabajo se disfruta de verdad cuando te permiten aportar lo que sabes hacer.
